Los cuatro no estaban al tanto de algo: se convertirían en los padres del punk inglés.
Un día, John caminaba por una de las calles de Londres, en donde estaba situada la tienda SEX, y un señor, casualmente el dueño de la tienda, llamado Malcom McLaren, lo vio luciendo una remera con la estampa de Pinl Floyd sobre la cual estaban escritas las palabras "Yo odio"
y entonces pensó -Este muchacho es lo que mi nueva banda necesita.-
John accedió a la petición de Malcom. Fue con el resto de los muchachos para ver en qué lío se había metido y junto a una rocola comenzó a cantar una canción, que se llamaba I'm Eighteen.
Los tres muchachos quedaron bastante impresionados con aquella interpretación.
-Tiene el pelo verde, me gusta su aspecto- mencionó Steve, el ruidoso guitarrista.
Y así nacieron los Sex Pistols.
Al cabo de un tiempo, el grupo ya se encontraba haciendo presentaciones en vivo en varios clubes nocturnos de la ciudad. Y ya se habían ganado a varios enemigos.
Todo marchaba sobre rudas, hasta que en una entrevista para televisión, que fue transmitida al aire, la banda se dispuso a dar la nota.
Los muchachos habían llegado a la entrevista algo ebrios, y los cuatro integrantes causaron mucha polémica.
Cancelaron casi todas las fechas de sus conciertos y la compañía discográfica con la que trabajarían, les cerró la puerta.
Meses después, John, Steve y Paul decidieron expulsar del grupo al melodioso bajista, Glen Matlock. De ese modo, el grupo debía conseguir a un nuevo bajista que sea más cool que Matlock.
Así fue como Simon Ritchie se metió al grupo y se hizo llamar Sid Vicious, que poco sabía de música.
Tiempo después, el carismático Sid terminó con el grupo.
-¿Alguna vez se han sentido estafados?.- preguntó John.Colorín colorado, este cuentito se ha terminado.
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